Grande Almudena

Grande Almudena

Me he quedado congelado al escuchar la noticia de la muerte de Almudena Grandes. No me la esperaba. Muchas personas vamos a hablar de ella estos días y con razón. Es una de las grandes escritoras españolas contemporáneas.

Tengo con su obra una anécdota curiosa que me enseñó el poder de un libro, lo que es capaz de llegar a conseguir.

Me atrajo el título de su novela ‘El lector de Julio Verne’. Es la segunda novela de la serie ‘Episodios de una guerra interminable’. Yo fui también un lector de Julio Verne. Con diez años, gracias a que mi maestro de la E.G.B. en el Colegio de La Paz, en la Barriada de la Asunción, en Jerez de la Frontera me regaló por mis notas ‘Cinco semanas en globo’. Allí aquel maestro, Don (entonces, los maestros llevaban el Don delante) Álvaro Gil, sembró en mí el gérmen de la lectura.

El lector de Julio Verne. Me identifiqué con el título y compré el libro. Trataba de la historia de un chiquillo, lector de novelas de Julio Verne como yo, en un pueblo de la Sierra Sur de Jaén, en la dura postguerra española.

Pocos meses después de leer la novela, el destino hizo que a mi pareja le destinaran al pueblo de Valdepeñas de Jaén, uno de los sitios donde se desarrolla la acción de la novela de Almudena Grandes. Los pueblos de, además del referido, Fuensanta de Martos, Castillo de Locubín, Jaén capital, son escenarios de la vida de este niño, hijo de un guardia civil, que quería que él aprendiera mecanografía. Unos pueblos donde los guerrilleros, encabezados por Cencerro, seguían luchando contra el nuevo régimen escondido entre las montañas.

Cuando llegué a Valdepeñas de Jaén y empecé a hablarle a mi pareja del pueblo, me preguntó intrigado: ‘¿Cuándo has estado tú aquí para saber todas estas cosas?’ ‘No he estado aquí nunca, pero me leí un libro sobre esta zona de Almudena Grandes’ le respondí.

Leer es viajar y es aprender desde el sillón de tu casa.

Gracias Almudena Grandes, por cada palabra, cada texto que nos ha enseñado tanto y nos ha hecho viajar por la geografía española y a través del tiempo con una lectura magistral. Una escritora nunca se muere del todo. Tus libros seguirán en nuestras bibliotecas. La lástima es todo lo que podías haber hecho y nos hemos perdido ahora. Somos mucho más pobres con tu muerte.

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